El Espejo principal

sábado, 12 de octubre de 2013

Ecuador y el debate del aborto no punible


Paradojas.  Contradicciones insalvables a mediano y largo plazo entre el pensamiento idealista y la teoría y práctica de la Revolución. Vaticano y patriarcado configuran no solo una losa para el avance revolucionario. Ambos han actuado, ancestral y sistemáticamente contra los derechos, la independencia y la libertad de las mujeres.

El presidente Rafael Correa de Ecuador amenazó con renunciar si el Código Penal era reformado con la despenalización de la interrupción del embarazo en los casos de violación.   
Correa fue reelegido en febrero y desde su primer mandato ha sido  una figura central para los pueblos de Nuestra América, en esta etapa clave de su lucha emancipatoria.  Con posiciones antimperialistas y anticapitalistas, no eludió confrontaciones con Estados Unidos, decidió la integración al Alba desde la defensa de la unidad latinoamericana y caribeña por el Buen Vivir, hacia el socialismo en el siglo XXI. Cabe recordar sus ponencias en Foros, Cumbres y reuniones internacionales y con sus pares más cercanos ideológica y políticamente.  He  allí la fuerza.
Su rechazo a modificar las normativas legales a favor de las mujeres se funda en las formas más regresivas de la alienación religiosa y la lógica patriarcal. He allí la debilidad.
El sentimiento religioso de la población debe ser respetado.  Distinto es someter al conjunto social a la lógica patriarcal y al dominio de las reglas vaticanas, soportes de la perpetuación del control sobre las mujeres, sobre su vida, decisiones, cuerpos y sexualidad.
La endeblez de la argumentación de Correa queda expuesta al comparar la propuesta al parlamento con la “deslealtad” y más aún con “quienes se llenan la boca hablando de democracia, y luego hacen todo lo contrario para ver si aprovechan la oportunidad”.  Es lo contrario. Negar la polémica es antidemocrático.  Un presidente que ha demostrado determinación, valentía, compromiso con la causa de su pueblo y nuestroamericana,  es ganado, cuando de derecho de las mujeres se trata, por las posturas más conservadoras, contrarias  al acceso elemental a las libertades civiles y políticas de igualdad y no discriminación de género y sexualidades.  
El tema desenmascara las raíces profundas de lo que está en juego. Estamos hablando de opresión, sufrimiento, subordinación. Y de la lucha por su erradicación definitiva en todas las geografías. Gran desafío del siglo XXI, porque es un desafío del socialismo y la revolución.
En plena campaña electoral en febrero de este año, el mandatario ecuatoriano tuvo, en un programa de televisión,  expresiones descalificatorias  hacia las personas homosexuales de ambos sexos. Escuchó las réplicas, se retractó, señaló entonces que eran resabios de “machismos” e ideas vigentes. Agregó que si ganaba las elecciones, pediría disculpas nuevamente. Así lo hizo ante una multitud emocionada y expectante.
Es esperable una reflexión y un replanteo de un presidente que  asume, en otros terrenos, posicionamientos avanzados y de confrontación contra la explotación y por quienes son oprimidos.
La moción para el debate de la ley fue presentada por la joven diputada de Alianza País Paola Pabón, en el marco de las discusiones del Código Integral Penal.  En una entrevista mantenida días antes de las elecciones expresó que se había incorporado  al debate del primer informe la despenalización del aborto en casos de violaciones, que “la normativa actual permite la interrupción del embarazo en dos casos, cuando está en riesgo la salud de la mujer y cuando una mujer demente o idiota es violada”. Y agregó: “lo que hemos hecho es borrar la consideración de demente o idiota, y hemos dejado en términos generales en casos de violación”.  Además de puntualizar las dificultades y la dureza del planteamiento en la Asamblea y en las filas de Alianza País, manifestó que  “nosotros como gobierno hemos puesto mucho énfasis en la cuestión capacidad. Es una política de primer orden. Si hemos dado otra lógica a la temática de los discapacitados, a la discapacidad mental, física, intelectual, la palabra idiota se contrapone con todas las políticas sobre discapacidad. Estratégicamente es el momento de pelear esto”.
La asambleísta  retiró la propuesta. Ella dijo que consideraba a los millones de personas que votaron por el gobierno a la vez de evitar una ruptura del bloque de Alianza País. Pero también afirmó que no había traición alguna al proceso de la Revolución Ciudadana. Por su parte el canciller Ricardo Patiño ratificó su organicidad a la decisión de Alianza País.  Pero fijó como postura personal que  consideraba “que quien queda embarazada por violación, debe tener derecho al aborto”.
Con prescindencia del paso atrás coyuntural, cabe darle a la diputada Pabón todo el apoyo y reconocimiento a su figura y a quienes han acompañado y seguirán en esta lucha hasta la plena obtención del aborto seguro, legal y gratuito. La bandera fue colocada y nada será igual.  Se trata de la antesala de un debate y una lucha imparable. En todos nuestros pueblos.

Adriana Albornoz-Cristina Camusso-Susana Pérez Miquel 

Buenos Aires, Argentina 12/10/2013

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